Un llamado a los traductores cristianos

En los últimos meses he observado un mayor interés por la traducción de literatura cristiana clásica por parte de personas que, descubriendo un nuevo mundo teológico, quieren que todos, así como ellos, tengan acceso a ese mundo. Esta intención me parece noble; no obstante, creo que la forma en que se están llevando a cabo estos proyectos de traducción es impaciente y un tanto torpe y soberbia. Por esta razón presento aquí un llamado correctivo a los traductores cristianos.