13 de noviembre: natalicio de Agustín

En esta fecha nació Agustín, y queremos conmemorarlo compartiendo con nuestros lectores algo breve sobre su nacimiento y familia. Lo presentado aquí pertenece al campo de la hagiografía, un genero literario que trata sobre la narración de la vida de santos para la edificación de los creyentes. Aunque los protestantes rechazamos la celebración supersticiosa de fechas de santos, creemos que puede ser útil la conmemoración piadosa de ellas, como explica la Segunda Confesión Helvética (art. 24, 1566): «Concedemos que no es inútil en fechas determinadas y en lugar apropiado recordar al pueblo, mediante piadosos sermones, que piense en los santos, presentándolos como ejemplo y modelo». Sin más, conmemoremos a Agustín.

San Agustín nació en Tagaste, del África proconsular, la actual ciudad argelina de Souk-Ahras, el 13 de noviembre del 354. Sus padres eran nobles: la cristiana Mónica y el pagano Patricio, y sus hermanos Navigio y Perpetua. Todos eran tagastinos. Mónica había sido criada en un hogar cristiano y cristianamente educó a sus hijos. En Agustín dejó especialmente una huella. Patricio, por otro lado, era pagano y un funcionario municipal de Tagaste; no obstante, respetó el proceder de Mónica de educar cristianamente a sus hijos. Aunque tosco y no del todo fiel, amaba y admiraba a Mónica. La piedad y las buenas costumbres de Mónica sirvieron para finalmente ganarlo para Cristo antes de su muerte, cuando fue bautizado.

De su nacimiento, y en alabanza a Dios, el mismo Agustín dice lo siguiente en sus Confesiones:

Y ¿qué es lo que quiero decirte, Señor, sino que no sé de dónde he venido aquí, a esta, digo, vida mortal o muerte vital? No lo sé. Pero me recibieron los consuelos de tus misericordias, según tengo oído a mis padres carnales, del cual y en la cual me formaste en el tiempo, pues yo de mí nada recuerdo. Me recibieron, digo, los consuelos de la leche humana, de la que ni mi madre ni mis nodrizas se llenaban los pechos, sino que eras tú quien, por medio de ellas, me dabas el alimento aquel de la infancia, según tu ordenación y los tesoros dispuestos por ti hasta en el fondo mismo de las cosas.

Confesiones I, VI, 7 en Obras completas de san Agustín (BAC), pp. 11-12.

¡Feliz día agustiniano!

— Fin del Artículo, Pax.

Otros artículos de Agustinismo Protestante

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Instituciones, Congresos y Recursos Agustinianos

Tenemos una amplia gama de recomendaciones sobre instituciones, congresos y recursos para la edificación de los santos que desean aprender más del pensamiento de Agustín.