Cite a Agustín, pero cítelo bien

(…) muchas cosas que yo no he dictado, sin embargo, también han sido escritas como dichas por mi1.

Introducción

A menudo, observo personas citar fragmentos que dicen ser de Agustín; fragmentos que no hacen referencia a la obra y lugar de donde el fragmento citado fue tomado. Esto suele ser un proceder popular, que ocurre también con muchos autores de la cristiandad; proceder erróneo, pero común en esta época de inmediatez y que se exacerba mucho más en las redes sociales (e.g., Facebook, Twitter, WhatsApp). Por otro lado, existe un proceder erróneo de quienes no se toman la tarea de verificar las fuentes. Suponen que como una referencia esta al lado del nombre de Agustín, ya esta es verídica (e.g., Agustín, epistula 405.7 [las cartas descubiertas de Agustín apenas pasan las 300]). En este artículo me propongo de la forma más diáfana y simple posible ofrecer razones de lo peligroso de estos modos de proceder, y especialmente cuando se trata de la persona y pensamiento de Agustín.

Citar el nombre de Agustín sin referencia

La Web está inundada de imágenes con citas de Agustín, y la vasta mayoría de estas citas son espurias o en el mejor de los caso están fuera de contexto (aunque unas pocas sí son perícopas adecuadas). En primer lugar, afirmaré que citar de forma errónea a Agustín es un pecado, es decir, es una violación del noveno mandamiento2, por lo que esto debería movernos a asegurarnos de que en realidad la cita proviene de Agustín. En segundo lugar, la obra agustiniana es extensa. En su versión latín-español sus obras se contienen en 40 volúmenes, lo que hace la corroboración una gran dificultad, aunque para un agustiniano hay frases que a priori no son agustinianas. Recuerdo cuánto me costó corroborar la siguiente cita agustiniana «Mas esto que dice Agustín es cierto, que nadie puede cantar cosas dignas a Dios, a menos que lo haya recibido de Él»3.

« a El cante nuestro corazón, a El cante nuestra lengua cosas excelsas, si El mismo se digna conceder lo que debe cantarse. Sólo le canta cánticos dignos aquel que recibe de Él, el poder cantarlos. En fin, esto que ahora hemos cantado fue dicho por su Espíritu…»4.

Tuve que revisar 4 volúmenes, aunque luego me percaté de que un ministro de la RCPNA [Reformed Presbyterian Church of North America] ya había realizado el trabajo de corroborar la cita. Sin embargo, mi trabajo de corroborar la cita no fue infructífero, ya que me llevó a descubrir una variedad de citas agustinianas similares y me ayudó a percatarme de que algunas citas agustinianas utilizadas para dar un argumento de autoridad a la salmodia exclusiva, tal vez no son usadas correctamente.

En tercer lugar, mientras Agustín estaba vivo, y mucho más aún luego de su muerte, varios autores utilizaron su fama para exponer ideas erróneas y heréticas. Otros la utilizaron con la simple intención de ser leídos. Así que esto debería alertarnos. En cuarto lugar, debido a toda estas cosas, muchos fragmentos de dichos que no le pertenecen, pasan como agustinianos, y así su pensamiento es tergiversado. Créanme que ya los agustinianos tenemos suficiente con lidiar con la gran cantidad de fuentes secundarias sobre Agustín, que lo tergiversaron, que le dieron un mal enfoque, o que lo simplificaron y generaron una serie de críticas injustas y sesgadas.

No verificar las referencias agustinianas

Hace algún tiempo, en una pagina de Facebook de una orden agustiniana, se compartió una frase con una referencia errónea; de hecho, la frase no era de Agustín, pero aun así tenía muchos “compartido” y “me gusta”. Aunque esa orden tiene mucho estudiosos y eruditos, por supuesto quienes manejan la pagina en Facebook no lo son. Esto es un buen ejemplo de que debemos verificar las referencias que hallamos en internet. Otro caso, es citar una norma doctrinal como la Confesión de Augsburgo, que en su capítulo XVIII sobre el libre albedrío hace referencia a una obra agustiniana, pero ni el fragmento es agustiniano, ni tampoco la obra mencionada (los luteranos conocen esto).

Otro caso para ilustrar la importancia de verificar la referencia es observar el tratamiento que un autor realiza de la persona y obra de Agustín, esto en función de revisar si su aplicación es correcta. Por ejemplo, en mi segunda lectura de la Institutio Christianae Religionis de Juan Calvino, verifiqué las referencias agustinianas y no siempre estas referencias son aplicaciones correctas del pensamiento agustiniano.

Conclusión

En este breve artículo se muestra la importancia de citar adecuadamente la persona y obra de Agustín. Por un lado, demostré que se debe evitar el atribuir al santo lo que no dijo (violando el noveno mandamiento) y, por otro lado, se debe evitar tergiversar el pensamiento del santo al compartir obras pseudo agustinianas y fragmentos espurio o sin una períoca adecuada.

Créeme a mí y no a los otros, acerca de mí (…) y ve lo que fui en mí mismo y por mí mismo5.


Notas:

  1. Agustín, Prologo de las Retractaciones (BAC 40).
  2. Revisar los deberes y pecados prohibidos del noveno mandamiento en el Catecismo Mayor de Westminter (P&R 144–145).
  3. Cita contenida en el Prefacio del Salterio Ginebrino (1542). Salterio español según la melodías del salterio de Ginebrino Pag. V.
  4. Agustín, Enarraciones a los salmos 35( V. 34) S.1. (BAC 19)
  5. Agustín, Carta 231,6. (BAC 11b).

— Fin del Artículo, Pax.

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